Cómo tomar riesgos y enfrentar desafíos para crear una vida que amemos

Cómo tomar riesgos y enfrentar desafíos para crear una vida que amemos

Por Damian Goldvarg, Ph.D.

 

¿Te gustaría romper las barreras que tú te creas para jugar un juego a la altura de tus sueños? Es fácil culpar a nuestros padres, a la economía, al legado de nuestro ex-presidente, a nuestro jefe, o a nuestra pareja porque nuestra vida no está funcionando como a nosotros nos gustaría. Pero eso nos hace jugar un juego fácil, que aunque no lo ganamos, ya lo conocemos. El problema es que este juego conocido nos quita poder porque por lo general no hay nada que podamos hacer para cambiarlo. Pero cuando nos damos cuenta que no podemos controlar ciertas cosas pero que sí podemos controlar nuestros pensamientos y acciones, podemos tener una mayor responsabilidad y tomar una acción poderosa.  Y jugar a un juego más grande. Eso puede inspirarnos y hacernos sentir que hay esperanza para vivir una vida que amamos, que cuando nos levantamos por la mañana sentimos alegría de estar vivos en vez del peso de un día más. ¿Cuándo te levantas por la mañana estas enfocado en la aventura que puede ser tu nuevo día o te levantas con ganas de quedarte en la cama y esperando volver a ella pronto? Para crear una vida que amamos necesitamos tomar riesgos. Explorar actividades y experiencias que pueden ser desconocidas pero que implican una oportunidad de crecimiento y aprendizaje. Este tipo de experiencias mucha veces no son cómodas puesto que no estamos acostumbrados o creemos que son actividades para otro “tipo” de personas. Einstein claramente decía que lo importante no es el conocimiento sino la imaginación. Quizás hay cosas que son posibles para ti y tu vida que ni siquiera se te ocurren. O hay cosas que descartaste en el pasado porque te evaluaste como incapaz de alcanzar esa meta. O quizás sabes que tienes que hacer algo por mucho tiempo pero el miedo te paraliza. Y piensas que quizás el dolor que tienes ahora es un dolor conocido, que el dolor desconocido puede ser peor. Pero tus creencias están siendo unas barreras enormes para tu felicidad. Tanto trabajo buscando la felicidad y la alegría de vivir en cosas externas cuando en realidad tus propios pensamientos son la fuente de esa felicidad. Tu felicidad no puede depender de la economía, de tu pareja o de tu vecino. Vivir una vida que amamos significa comprometernos con lo que es realmente importante para nosotros y tomar acción. Aunque no haya garantías y no se alcancen todas las metas. Pero cada acción, cada pensamiento esta alienado con la creencia que somos valiosos, y que estamos agradecidos por la vida que tenemos y por todas las cosas que sí funcionan. ¿Qué acción puedo tomar que vaya más allá de mis acciones cotidianas, de los comportamientos predecibles, a veces hasta automáticos? ¿Cómo puedes detener tu “automático” modo de responder a los desafíos de tu vida y crear un juego distinto. Esto requiere pensar fuera de los límites autoimpuestos. Por ejemplo, te invito a que en esta semana hagas algo que nunca has hecho pero que has tenido ganas de hacer por mucho tiempo. Quizás perdonar a alguien o pedir perdón por algo que has dicho o hecho. O tener una conversación de agradecimiento. O dar un abrazo a un desconocido. O ir a un cementerio y buscar a alguien que esté muerto que haya nacido el mismo año que tú. O comprarte flores para tí mismo, si hace mucho que no lo haces. O llamar a tu familia, que está esperando tu llamado por semanas. O hacer algo que es incomodo pero que tu sabes que necesitas hacer. Volver a la escuela a estudiar Inglés pese a que odies estudiar. Quizás pedir ayuda. Ir a un psicólogo para que te ayude con tu depresión o ir a un grupo de Alcohólicos Anónimos. Sea lo que sea, te invito a que en este mes tomes acción y hagas algo que no hubieras hecho si no hubieras leído este artículo. Para hacer preguntas puedes comunicarte con nosotros:   This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it .